Un farol es apostar con una mano floja para que el rival se retire; un semifarol, hacerlo con un proyecto que aún puede ligar.
Un farol es apostar o subir con una mano que probablemente pierde si llegáis al final, para que el rival se retire con una mano mejor.
Un semifarol es un farol con un proyecto (de color o escalera): si el rival paga, aún puedes ligar. Por eso suele ser más rentable que el farol puro.
Los faroles funcionan peor contra jugadores que pagan con todo, y mejor en cartas que favorecen tu rango.
¿Tienes una mano que no sabes si jugaste bien?
RÍO te dice si pagar, subir o tirar, explicado fácil.